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San Francisco de Asís

La Historia de los Capuchinos inicia con San Francisco, quien nació en 1182 en un pequeño poblado de Italia llamado Asís. Siendo hijo de un rico comerciante de telas, tuvo grandes sueños y aspiraba a poseer títulos de nobleza. Pero un dia el Senor cambio su corazón, y abandonando todo lo que poseía y soñaba, se entregó de lleno a vivir el Evangelio.

En poco tiempo, un gran número de hermanos se le unió, entre ellos Bernardo, Pedro, León, Gil y Rufino, sus cercanos compañeros. También la joven noble Clara dejaría todo para seguir a Cristo, y con el tiempo formaría igualmente una gran comunidad de hermanas, hoy llamadas Clarisas.

Francisco quiso en todo asemejarse a Cristo, viviendo en humildad y sencillez, predicando a propios y extraños el amor a Dios, llamando a todas las criaturas del cielo y tierra sus «hermanos y hermanas», sirviendo a los leprosos y pobres con amor entrañable. Y tanta fue su cercanía a Jesucristo que un dia el Señor imprimió en sus manos, pies y costado, las mismas señales que portaría eternamente su Amado cuando murió en la cruz por la humanidad.

Cuando tenía apenas 44 años sintió que le llegaba la hora de partir a la eternidad. El 3 de octubre de 1226, acostado en el duro suelo, cubierto con un hábito que le habían prestado de limosna, y pidiendo a sus seguidores que se amen siempre como Cristo los ha amado, murió como había vivido: lleno de alegría, de paz y de amor a Dios.

Los Frailes Capuchinos

En 1525 el franciscano Matteo de Bascio obtiene del Papa Clemente VII el privilegio personal de observar con rigor la regla de vida de San Francisco, llevando una vida sencilla, pobre, y predicando con libertad el Evangelio al pueblo. Matteo y otros frailes portaban un áspero hábito como el que usaba san Francisco, con un capucho largo y puntudo que llamaba la atención de la gente, por lo que les comenzaron a llamar “Capuchinos”.

Nuestros Fundadores

Francisco de Asís

1182 – 1225

Clara de Asís

1194 – 1253

Matteo de Bascio

1495 – 1552
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